Es el conjunto de moda en la salsa barcelonesa, un grupo que basa su sonoridad en la fuerza expresiva de dos trombones, al mejor estilo salsero del New York de los 60 y la Caracas de los 70. Cuatro de sus integrantes (Joaquín Arteaga, Vladimir Peña, Freddy Ramos y Diego Coppinger) estuvieron con José Arteaga de (salsajazz.com) y hablaron de eso: de su estilo, de la salsa en Barcelona y de los viejos tiempos de un género musical que mantiene, gracias a músicos como ellos, toda su vitalidad.
Joaquín Arteaga: Yo tenía pensado un nombre antes de este grupo y era Tambor-anga, porque yo soy percusionista y obviamente lo que me mueve a mí es el cuero, ¿no?, y el tambor. Pero a su vez, siempre hablando con Freddy (Ramos), teníamos muchísimas ganas de tener una banda con trombones, recordando esa salsa que se hacía en los años 60, en los años 70. Y cuando llegó Vladimir (Peña) aquí a Barcelona dijimos "bueno, ya tenemos el tipo, el trombonista para la cuestión, pa' que controle la sección de trombones". Y me vino Trombo... Tambo-ranga... Tromboranga.
JA: Y ahí entran los trombones. Pero, Vladimir, ¿cómo fue tu relación con Tom Johnson?
Vladimir Peña: Bueno, hace dos años yo me vine a Barcelona a estudiar jazz. Primero hice un año en el Taller de Musics preparándome para las pruebas del smooth, y esta preparación del lenguaje jazz la hice con Tom Johnson. Tom Johnson fue mi profesor de improvisación acá en la ciudad de Barcelona. Casualidad, o sea, yo no sabía quien era Tom Johnson hasta el primer día que vi clase con él. Nos hicimos super colegas, super buenas migas. Tres meses después, tomando clases con él me enteré que era el trombonista de la Fundación Tony Manero. Y soy fan de la Fundación Tony Manero. Casi le llevo los discos para que me los firme. Y casualmente él después me dijo, hablando normal, tomando un café, que él había tocado en un grupo de salsa en los 90 con un trombonista que ahora está en Madrid (se refiere a Norman Hogue) y que era super guay porque a él le gusta Eddie Palmieri y no se qué. Me quedé flipado porque es la música con la que uno creció. También por esa época conozco a Joaquín y Joaquín me dice "tengo tres años planeando una banda con solo trombones como las que escuchábamos nosotros en el barrio"... Entonces, Joaco me dice "vamos a hacer un disco", yo le dijo "vale", pero cuando me lo dice él ya tiene todo estructurado en su cabeza. El ya sabe que tipo de disco va a hacer, que sonoridad quiere, me empieza a mandar muestras como loco a mi correo así ta, ta, ta, ta. Lo tiene super pensado porque tiene años pensando en esto.
JA: El álbum Tromboranga: Salsa Dura tiene un enfoque muy de barrio, muy de los años 70, pero veo también que hay tratamientos diferentes en algunos temas. Por ejemplo, hay algunos que me sonaron un poco a Dimensión Latina (Mi Bombolayé), otros a Pachapo Jiménez (Ahora Soy Yo), pero hay otros que suenan a un sonido distinto y alejado de otras versiones (Mama Calunga). ¿Cómo viene el tratamiento de esta cosas.
Freddy Ramos: Bueno, mira, yo creo que lo que ha pasado es lo que pasa siempre con la música. Nosotros estamos de este lado del mundo haciendo la música con lo que recordamos de nuestras raíces de cada uno de nuestros países, porque hay algunos de Cuba; Vladimir y yo somos de Venezuela; Rafael Madagascar y Felipe Varela, bajista y pianista que son colombianos; uno de los trombonistas es inglés; el otro percusionista es cubano... Entonces, lo que ha sucedido un poco a nivel de concepto indirecto, por llamarlo de alguna manera, es que las influencias de cada quien se han ido mezclando y a la hora de abordar un tema pues toma un matiz diferente. Nosotros, por ejemplo en los casos de Dimensión Latina, yo me crié escuchando a Oscar de León desde que tengo uso de razón, ¿no?.. Oscar con Dimensión Latina y luego los trabajos solo... Entonces es como una influencia que está allí muy patente y muy presente dentro del abanico de cosas que nosotros pudimos escuchar aparte de la salsa, porque luego hicimos otras músicas, hicimos funky, hicimos de todo, de todo un poco y todo eso se pone de manifiesto a la hora de hacer los arreglos.
JA: Y eso debía ser lo que sucedía en la Nueva York de los 50 y 60 con esa cantidad de emigrantes que iban llegando con sus pasados, sus recuerdos y sus experiencias.
FR: Yo creo que hay un momento de todos los músicos en que nos sucede, pues eso. Sobre todo los que salimos de nuestros lugares de origen pues salimos con esa carga, el recuerdo de lo que nosotros vivimos allí, de nuestras raíces, de nuestra cultura. Y claro, cada uno de nosotros tiene muchos años viviendo aquí en Europa y estamos trabajando esto con todo el cariño porque es nuestra música.
JoaquínA: Quisiera recalcar que dijiste algo que es muy especial ahora: lo que sucedió en New York está sucediendo superfuerte aquí en Barcelona.
JA: Precisamente eso le quería preguntar a Diego (Coppinger), que es un veterano de estas sonoridades en la ciudad de Barcelona. ¿Cómo ves la movida, este tipo de movida salsera-sonera, hoy en dìa?
Diego Coppinger: Primeramente déjame aclararte lo de veterano, que suena a viejo. No, de hecho, yo soy el mayor de la banda. Bueno, yo he tenido la oportunidad de presenciar el inicio del boom de la salsa, o mejor, voy a defender mi parte, el boom del son... En el año 93 yo estuve en Barcelona y comenzaba el boom de la salsa en cuanto a agrupaciones establecidas aquí, pero la gente no la bailaba tanto, no la entendía mucho. Entonces me retiré a mi país y estuve unos cuantos años sin venir y al regreso he notado que está fusionada. Se nota sobre todo el acento flamenco, un acento español metido dentro de la salsa. Hay más elementos de los países latinos, pero al final esto no sabemos a donde va a parar.
JA: Pero alguien me hacía la siguiente consideración: si existieran diez Antilla (tradicional sala de baile en Barcelona) en la ciudad, ¿habría diez orquestas para alimentar la misma noche a la hora diez conciertos allí?
DC: Bueno, un momentito. Ese tema es muy importante y sería muy importante también que lo escuchara gente que tenga mano y que tanga poder al respecto. Aquí hay talento musical ahora mismo para formar no cinco orquestas, para firmar 100, 200 orquestas que suenen bien, ¿tu me entiendes?, porque músicos buenos hay. Hay demasiado músicos buenos en Barcelona y casi ninguno estamos haciendo lo que nos gusta por problemas de cierres de locales, limitaciones por problemas de sonido, y todas esas cosas que impiden que los locales puedan ofertar la música en directo. Por otra parte, el tema económico. No refiero a la crisis. Me refiero a que se aprieta mucho a los músicos. No se valoran los años de estudio, la calidad...
JA: Correcto y es una vieja discusión en la ciudad. La crisis está más por el lado de los espacios y las limitaciones varias, y los vecinos, y la confusión que tienen las entidades oficiales sobre lo que es música y lo que es ruido.
JoaquinA: Necesitamos que todos apoyen la música en vivo, que apoye a la gente que estamos tocando tanto en la Antilla como tocando en otros lugares, porque se están cerrando lugares en teoría por la crisis. Yo sigo viendo los restaurantes llenos, yo sigo viendo un montón de cosas llenas en otros lados, pero la gente no quiere pagar cinco euros por ver una banda en vivo, e inclusive gratis muchas veces... Yo creo que se ha generado ya un movimiento aquí en Barcelona, pero necesitamos más apoyo en general de gente que le gusta más la música en vivo... A mi como salsero, por ejemplo, me gustaría que el bailador de salsa sienta lo que es una orquesta...