tempo latino 2014  

El festival francés Tempo Latino llega a su edición 21 con una muestra contundente de salsa de la vieja época y una reaparición estelar.

 

Los carteles anuncian a Oscar de León en un dibujo hiperrealista del gran cantante venezolano rodeado de zapatos rojos de tacón. Es una obra de Jean-Paul Chambas, el pintor más importante de la escena artística de Gers, departamento del centro de Francia donde está ubicada la pequeña localidad de Vic-Fezensac.

Es el poster del festival Tempo Latino 2014, aunque no es el único. Chambas ha hecho otras versiones alternativas con los otros músicos que serán cabeza de cartel. Es una buena idea, no sólo como reclamo publicitario sino como evidencia del talento de este artista que ya había hecho los carteles de 1995 y 1996. El arte pictórico sigue siendo un elemento vital para la organización del evento más salsero de la región.

Bueno, salsero salsero no es exclusivamente, aunque el eclecticismo de los festivales de jazz modernos le permiten a Tempo Latino ampliar su universo de sonoridades afro-caribeñas. Ya lo ha hecho en oportunidades anteriores (quizás con mayor amplitud), y en esta ocasión lo deja para su tercera noche con la actuación de la agrupación Herencia de Timbiquí.

Dirigida por el saxofonista Harly Lozano Herencia de Timbiquí representa la música de la Costa Pacífica colombiana, música riquísima en variedad y que tiene como uno de sus puntales a la marimba de chonta. En apariencia es un instrumento artesanal común y corriente, pero su sonoridad es única, dada por el tipo de madera del árbol que le da su nombre y que sólo crece en las zonas húmedas de los departamentos colombianos de Cauca y Nariño.

Herencia de Timbiquí podría ser perfectamente cabeza de cartel. Llevan ya 14 años de existencia, participan con frecuencia en los grandes festival del mundo y han tenido en los últimos años el apoyo de peces gordos de las nuevas sonoridades tropicales como Quantic. Sin embargo, esta vez tendrán que estar antes de la banda parisina Kassav, toda una institución del zouk de Martinica, que cumple ya 35 años en escena.

Se dice que el zouk nació en los años 80 en Haití, pero la verdad es que sus raíces pertenecen a las Antillas Menores y que Kassav ha hecho por su preservación más que cualquier otro conjunto francés.

Pero esa es la tercera noche, como ya se ha dicho. La primera es la de Oscar de León, que ya había estado en el 97 y que, como es su costumbre, no suele decepcionar pues siempre derrocha vitalidad. De León, además, siempre es noticia. Su autobiografía, prologada por Rubén Blades, es un éxito editorial, en gran medida porque las ganancias de sus ventas irán destinados a los niños venezolanos que padecen malformaciones craneofaciales, a través de la Fundación Operación Sonrisa.

A él lo antecede la orquesta de Nimes Salsafón, que viene promocionando su álbumA Tite Cantamos, dedicado a la memoria del inolvidable compositor Tite Curet Alonso. El álbum contiene, por supuesto, Anacaona, símbolo de la salsa de los 70 y que cantara el fallecido sonero Cheo Feliciano. Y a Cheo se le brindará homenaje, como no, tanto en el gran escenario de la Plaza de Les Arènes, como en las programaciones de Cap Tempo y de La Conga, y en la radio, pues Tempo Latino tendrá su propia radio y para su montaje han pedido la colaboración de El MolestosoEnrique Romero, uno de los incondicionales del evento tanto en Francia como en España.

Enrique Romero nos cuenta que el día concreto del homenaje a Cheo es el viernes 25 de julio cuando suban a tarima dos de las agrupaciones emblemáticas de la salsa neoyorquina de todos los tiempos: la Orquesta Broadway y la Típica 73.

La Orquesta Broadway sigue estando liderada desde su fundación en 1962 por el flautista Eddie Zervigón, santo y seña de la charanga del Caribe urbano, aunque en los últimos años la dirección musical ha recaído en el pianista colombiano Pablo Mayor. Son muchos los años y muchas las grabaciones, pero el éxito y la vigencia de la Broadway ha dependido de la elegancia de su sonido y el esmerado cuidado de su obra.

La Típica 73, por su parte, nació en el año que le da su nombre y aunque es conocida por ser una charanga, su sonido es atípico por la incorporación de otros instrumentos. Soportada por el percusionista Johnny Rodríguez y el pianistaSonny Bravo, se ha organizado de nuevo en una exclusiva para Tempo Latino. Y no es una exclusiva cualquiera. La Típica 73 es una orquesta de culto entre los melómanos. Bien valen la pena unas cuantas horas de carretera para ir a verla y escucharla.

El cierre del festival estará a cargo de Africando, un clásico no sólo de Tempo Latino sino de la salsa contemporánea. Africando es especial porque interpreta en wolof un repertorio tradicional, pero también porque ha pasado de ser una banda de Senegal a una orquesta pan-africana con músicos de varios países, incluyendo algunos radicados en Nueva York. A Africando la antecede Conga Libre, orquesta ya muy conocida de Toulousse.

Tempo Latino fue creado por iniciativa del docente Eric Duffau y un grupo de amigos suyos en septiembre de 1993. Desde entonces es el gran evento latino de Gers y Vic Fezensac respira música afrocubana por los cuatro costados; la capacidad hotelera no da abasto, la calle principal se convierte en una feria permanente y los alrededores de la plaza de toros de Les Arènes ofrecen desde promociones de casas discográficas hasta opciones gastronómicas latinas. Los grandes artistas tocan en Les Arènes y los dj’s y bandas del stage lo hacen en el espacio aledaño La Conga. El festival arranca el 24 de julio y culmina el 27.

José Arteaga.