Willy MariamboEl sello Vampisoul lanza el volumen 4 de su serie ¡Gózalo! Bugalú Tropical, en el que destacan dos históricos: Chivirico Dávila y Willy Marambio.

Ante todo, la aclaración. El nombre del ritmo es boogaloo. El sello Vampisoul sólo le ha puesto bugalú para hacer hincapié en su pronunciación, pero es boogaloo, nombre derivado del estilo pianístico boogie woogie (bugi-ugi). Quien primero lo utilizó como título fue James Brown, pero ¿quién lo usó por primera vez en la música latina? He ahí una discusión que aún hoy se mantiene, pues Tony Pabón & Pete Rodríguez, Richie Ray, Joe Cuba y King Nando, entre otros, lo hicieron enormemente popular entre mediados y finales de los 60; cada uno con una combinación rítmica diferente: guajira y rock and roll, o son montuno y soul. Lo cierto es que el boogaloo trascendió las fronteras de la música y simbolizó una generación y una cultura bailable latina posterior al mambo y previa al auge de la salsa.

El sello Vampisoul llega al volumen 4 de su exitosa serie ¡Gózalo! Bugalú Tropical, especializada en la música afrocaribeña que se hizo en Perú durante aquellos años. Iniciada en 2007, la serie de esta casa discográfica madrileña, ha tenido un gran impacto gracias a la labor de Rafael Hurtado de Mendoza, que escarbó en unas producciones que hasta entonces dormían el sueño de los justos. Este volumen 4 hace énfasis en algunos nombres ya conocidos como ese brillante trío de salseros peruanos: el conguero Coco Lagos, el timbalero Mario Allison y el pianista Alfredito Linares, que alcanzarían la fama posteriormente en otros países. También Lucho Macedo, pionero de la música tropical en Perú y que se hizo famoso por el asombroso parecido de su orquesta con la Sonora Matancera, por haber acompañado a Tito Rodríguez en su última grabación en vivo, y por su tema Guapachando, eterno recurrente de recopilatorios bailables y que comenzaba diciendo "Señoras y señores, a guapachar con Luuucho Macedo". Pero también hay en este volumen exponentes del rock tropical y de la cumbia andina como el cantante Pedro Miguel y sus Maracaibos; el grupo Compay Quinto; el conjunto de Krofer Jiménez, Popi y sus Pirañas del Rimac; el combo Los Girasoles; o el guitarrista Marino Valencia y Los Diablos Rojos.

Sin embargo, hay dos presencias que sobresalen. La primera es la de Chivirico Dávila, el fabuloso sonero puertorriqueño, recordado por sus trabajos para Johnny Pacheco, Richie Ray, Orlando Marín o Markolino Dimond, entre otros. Resulta que Dávila vivió en Perú y en Ecuador a finales de los 50. Era comerciante de frutas, pero coqueteó con la música y el legendario sello MAG (imprescindible para esta colección de Vampisoul), propiedad de Manuel Antonio Guerrero, organizó una sonora para que grabara temas como el que se incluye aquí, Pollo Atrasado. La otra presencia llamativa es la del trompetista chileno Willy Marambio, quien también vivió en Perú y Ecuador, aunque este si se dedicó exclusivamente a la música. Marambio tocó de todo en su dilatada trayectoria, desde música yeyé hasta boogaloo, pero se especializó en latin mood y, por supuesto, también grabó para el sello MAG. Vampisoul incluye de Marambio el tema Por tu Amor.

Willy Marambio - Trompeta a go go