POR NESTOR EMIRO GOMEZ RAMOS

Tuve la oportunidad de conocer la calidad humana de Pedro Juan Rodriguez Ferrer en 1986, en la ciudad de Barranquilla, cuando debia presentarse en el escenario del viejo estadio Romelio Martinez, alternando con Celia Cruz, Hector Lavoe, Oscar D’Leon, Roberto Blades y el grupo de Naty y su charanga. Esa mañana nos recibió en el hotel donde se hospedaba para contarnos que había nacido en Ponce (Puerto Rico) en el año de 1933.

Su primera influencia musical la recibió de su padre, quien tenia un grupo llamado “El Gondolero”. Era un cuarteto de cuerdas , trompeta y percusión que por los años cuarenta tocaba en fiestas patronales y en las navidades. El muchachito desde los seis o siete anos ya tocaba los bongoes y cantaba las canciones que se estilaban en la época como boleros y piezas dedicadas a Puerto Rico. Eran los tiempos en que el ambiente musical estaba bajo el domino de la danza y la música de los tríos.

Las circunstancias obligan al pequeño Pedro a irse a Nueva York en el ano 46, “ porque las cosas se pusieron un poco fuertes en Ponce con la muerte de mi padre”. Entonces su madre decide enviarlo a vivir con una tía en la Gran Manzana, para que allá pudiera educarse mejor. Allí, en sus primeras incursiones musicales, logra vincularse como percusionista en la orquesta Oriental Cubana. Al referirse a esta experiencia nos comentó

” yo veia al otro cantante que habia venido de Cuba y que imitaba a Benny More, y yo decía en mi corazón, si ese muchacho puede cantar, yo también puedo hacerlo. Pero no me daban una oportunidad. Y ocurrió que el no podía cantar las plenas y los merengues, y ahí fue donde yo me colé”. Nos aclara que esa orquesta se formó con la unión de muchos cubanos residentes en Nueva York, y que ya cantaba algunos numeritos pero que no estaba contento con eso. Destaca como en estos ajetreos es como se forman sus perfiles como vocalista, señalando la influencia que recibió de los cantantes cubanos .Una de sus mayores satisfacciones fue haber acompañado como conguero a Benny More, con esta orquesta.

Estuvo después un tiempo, con la orquesta “Las jóvenes estrellas de Cuba”, dirigida por el trompetista Roberto Rodriguez. Eso ocurrió entre los anos 57 y 58. Mas adelante participa como fundador de la original orquesta “Tipica Novel”, con la que no duró mucho tiempo (razón por la cuál, quizá, no sea recordado al hablar de la Novel). También trabajó con la orquesta Broadway, de donde se salió por motivos personales, para acudir posteriormente al llamado que le hizo Jhonny Pacheco, para reempalzar al gran Rudy Calzado.

Pese a que su trayectoria musical data de muchos años atrás, Pete considera que se inició como profesional el 5 de mayo de 1962, fecha en la que comenzó a trabajar con la charanga de Pacheco. En esa ocasión también entró a formar parte del grupo, el cantante Vitín López, para conformar un trío de voces con Elliot Romero. Sin embargo, Pacheco pronto se percató de la calidad interpretativa del joven Rodríguez, y le encargó la responsabilidad de cantar casi todos los temas del larga duración que grabó para la ocasión, titulado “Suavito”.El primer tema promocional en disco de 45 r.p.m., fue el calipso “Carnaval”. Luego vendrían más éxitos con el grupo de charanga primero, y después con el famoso Tumbao de Pacheco, estilo conjunto sonoro; es decir, con trompetas y ritmo.

Precisamente Pete cantó el tema que dio el nombre a la compañía de discos que fundara Pacheco con Massucci, la canción de Josualdo Bolanos, Fania, que aparece en el l.p. “Cañonazos”. Enseguida vendría el trabajo “Pacheco en la feria mundial de N.Y.” y de aquí en adelante un alto de Rodriguez con el grupo de Jhonny.

¿Las razones de este divorcio?
Muy a pesar de que la combinación Pacheco-Pete fue una fórmula exitosa desde el principio, este último tuvo que romper ese magnífico binomio, porque la gran demostración de talento de la que hizo gala, siempre generó una actitud de incomprensión frente a colegas suyos que se han creído propietarios exclusivos de una tradición. Y mucho mayor debe ser el reconocimiento del mérito que como sonero ganó Pete, si se tiene en cuenta que su formación fue producto de “la naturaleza”, como el mismo lo decía.

No estudió formalmente en ninguna academia. Aprendió con mañas; con la experiencia , las frustraciones ; cantando números fuera de su tono que le daban a cantar y que tenía que “desgarrarse “ allá arriba. Pero en la misma forma en que fue duro, así también aprendió a tener y a aprovechar la experiencia, más que otros que tuvieron mayor tiempo que él, y no supieron cosecharlo. Al respecto anota: “yo tuve que estar muchísimas horas en cabarets por poco dinero; eso también uno tiene que cogerlo en forma positiva, para que te pongas más duro. Yo pagué mis deudas. A mi nadie me lo daba. "Lo que tengo yo nadie me lo puede quitar”. Como lo inmortalizaría en los versos del tema “Quitate tu pa’ ponerme yo” cuando dice: “Cualquiera puede cantar, cuando se copia de otro, el cantar original, lo ejecutan muy pocos…”

Asi pues, Pete se va a trabajar entre el año 64 y el 66, con el conjunto Sensación de Rey Roy, la misma orquesta que grabó después "Por la Maceta", que no es de Conde. De esa época es el magnifico tema “El rincón”. Con Roy logra grabar dos l.p.s.

Luego de un ligero intento por retomar la modalidad orquestal de la charanga, Pacheco asume nuevamente su camino con el Tumbao estilo sonora. Ya a estas alturas el eterno director de las estrellas de Fania, había convencido a Pete Rodríguez, para que se incorporara una vez más a sus filas. Pero las circunstancias ya no serían las mismas. "Nos encontrábamos en unos años de mucha agitación social. Era la época de los hippies. La juventud se estremecía frente a los acontecimientos mundiales". Fue cuando Pete cambió de apariencia y se dejo crecer la barba, lo cual dió origen a la imagen y al nombre con el que sería reconocido desde ese momento en adelante. Pete había adquirido el título de Conde, por obra y gracia de su barbero.

En esta nueva etapa con Pacheco, fue cuando se dieron a conocer los éxitos más resonantes de la pareja. Comenzando por canciones que se proyectaron a nivel de toda el area del caribe como el bolero “Convergencia” en Venezuela y Colombia, y el éxito en Colombia “Soy hijo del Siboney” del L.D. “Sabor típico”. “Azuquita mami” del L.D. “Volando bajito”. “La esencia del guaguanco”, “Sonero”, “Shalom Male*****”, “El el negro Panchon “ del L.D. “Perfecta combinacion”, “Primoroso cantar” y “Viralo alreves’ del L.D. Tres de café y dos de azúcar. Y muchos mas que dejaron grabada en la mente de los bailadores y seguidores de esta gran combinación, la imagen de unos verdaderos compadres. Aquí cabe destacar que, para este periodo, ya se habían perfilado con mayor identidad, los rasgos sonoros que definían la personalidad musical del grupo. Se abandonó la idea de los timbales y se trabajaba con bongoes. El uso del güiro se hizo en forma diferente a la tradicional, pues le correspondía reemplazar al cascareo de los timbales, y cosas por ese estilo. Ha sido un período tan importante en la vida musical de Jhonny Pacheco que, siempre que se evoque su imagen, todo el tiempo se va a relacionar con la del Conde.

En el ano 1974, el Conde decide lanzarse como solista, empezando una nueva etapa en su vida musical. Aquí comienza a cosechar triunfos con canciones de la talla de “Mi bongo antillano”, “Que rico pa’ bailar”, “Pastorcillo”, “Soy la Ley”, “Hipócrita”, “Pueblo latino”, “La abolición” y uno de los mas conocidos continetalmente: “Catalina la o”, entre otros.

Tambien es muy recordado por sus actuaciones en las peliculas “Nuestra cosa latina”, “Salsa” y cantidad de documentales.

Pete “El Conde” Rodriguez falleció el día sábado 2 de diciembre de 2000. Y el día Martes 5 de diciembre fue llevado a Puerto Rico donde se sepultaron sus restos. En su tierra natal, Ponce. Su legado musical siempre será un testimonio que quedará para todos aquellos salseros que sabemos disfrutar de su calidad como vocalista y su sencillez como una persona de un profundo sentimiento humano.