Chico AlvarezEl polifacético artista Chico Álvarez rescata el elegante sonido del mambo tipo big band en el álbum El Montunero con el respaldo musical de Edy Martínez.
Crédito: Chico Álvarez & Anthony Braco

Entre el álbum Para los Rumberos, grabado por Tito Puente para el sello Tico en 1972  y el disco El Montunero: Country Roots/Urban Masters, grabado por Chico Álvarez y producido por Mafimba en 2012, hay 40 años de distancia y apenas una imperceptible diferencia.

No es que Chico sea Tito, ni mucho menos, aunque el magnífico sonido de la Palomonte Afro-Cuban Big Band que lo acompaña, esté muy cerca de las bondades que hicieron legendario a El Rey. Una big band que cuenta con peces gordos de la salsa y el latin jazz como David Oquendo, Ray Viera, Luis Mangual,Ronnie Baró, Rubén Rodríguez, Chembo Corniel y Ray Vega; y eso que no hablamos de los invitados especiales. Pero sobre todo tiene a un director musical que es un absoluto genio de las orquestaciones y los arreglos para grandes bandas: Edy Martínez.

 

 El veteranísimo pianista pastuso trabajó con Tito Puente (¡como no!, diría él) y ganó un Grammy en el 79 estando a sus órdenes (ver el especial La Hora Faniática). Por eso todo lo que propone aquí no le es extraño y resulta a todas luces elegante, grandilocuente, perfeccionista y con esa etiqueta de algo que evoca el pasado.

Nos cuenta Chico Álvarez que "la idea surgió en el 2005, por casualidad, o quizás no tanto por casualidad, sino por cosas del destino. Resulta que mientras yo buscaba en un baúl algunos temas de conjunto para refrescar el repertorio del grupo Palomonte, me encontré con el arreglo de Sabroso Mambo para big band, que me había regalado el difunto Tito Rodríguez en el año 1972. Además del tema mencionado aparecieron otros tres arreglos que me había regalado Tito Puente y cuatro del repertorio de Joe Valle. La curiosidad me condujo a abrir otro archivo que encontré, donde tenía acumulado -a través de los años- varios "stock charts" de las editoras Morro Music y Peer International... Aparecieron también algunos arreglos para big band que le pertenecían a un cantante llamado Luis Vidal...

"Bueno, resulta que al yo contar todos los arreglos que habían en ese baúl -en total- me di cuenta que tenia suficiente material para montar una orquesta colosal, como la que había soñado en tener durante mi juventud... Era como si hubiese abierto una caja de sorpresas, y me sentí como un Aladino que había encontrado un genio adentro de una botella por la orilla del mar...

"A los pocos días de mi "descubrimiento" se me presentó un trabajo para el World Music Instiutute, para yo producir un show (de dos días) en el Skirball Center de la Universidad de Nueva York, con música netamente cubana. De repente se me prendió el bombillo y así fue como nació la idea de formar un big band. El debut de la orquesta Palomonte fue durante esos dos conciertos en el Skirball Center.

"Hubo varios conciertos más -incluyendo uno que se dio en el Lincoln Center- para bailadores. En el 2007 empezamos a grabar algunos de los arreglos que habíamos montado. Pero aún me hacían falta cosas originales, y me vinculé al maestro Edy, quien me hizo los temas que me faltaban. Pablo Moya contribuyó con un arreglo original de un tema mío y hasta hubo un arreglo para conjunto -de Paquito Pastor- que fue ampliado para la instrumentación de orquesta grande. Y el genial Chico Mendoza nos donó el tema Macho's Latin Satin".

Bien. Hasta aquí todo es igual a los viejos tiempos, pero falta hablar de la imperceptible diferencia. Pues resulta que Chico Álvarez, además de músico, coleccionista, cantante, poeta y hombre de radio, es diseñador gráfico y fue uno de los más reconocidos en el medio durante los agitados años en que surgió la salsa como nombre identificador de la música del Caribe urbano. La sicodélica carátula de Para los Rumberosdel 72 es obra suya.

José Arteaga

Chico Alvarez -  Concert At Lincoln Center N.Y.C.