Pacheco y MelonLa prolífica discografía de Pacheco, líder de la legendaria Fania Records y de la cual fue co-fundador se asocia generalmente con sus dos cantantes favoritos: Celia Cruz "La Reina" y  Pete 'El Conde' Rodríguez.  Pero Pacheco ha sido siempre ecléctico, un hombre enamorado de todo tipo de música, dispuesto a experimentar sin descanso, trabajando en una variedad de entornos.

Grabó discos con el veterano flautista José Fajardo, con el ex vocalista de la Sonora Matancera Celio González, y también con  Angel Luis Silva NavaMelón, el sonero mexicano que ganó reconocimiento mundial con el dúo Lobo y Melón. Formado en 1958 por Silva y Carlos Daniel Navarro Pulido ('Lobo'), Lobo y Melón encapsula la enorme influencia que la música afrocaribeña tenido en la cultura popular mexicana. Artistas cubanos como Pérez Prado y La Sonora Matancera eran un gran éxito en México, y los géneros latinos como el mambo y el cha cha cha fueron asimilados rápidamente por músicos locales. El resultado fue un sonido más dulce, una combinación seductora del fervor Afro-Cuban (una de las orquestas más venerados de México, el entrañable Sonora Santanera  representa esta mística tropi-pop en todo su esplendor.)

El primer LP de Lobo y Melón contenida la canción "Amalia Batista", un gran éxito que con el tiempo les ganó fama fuera de México, con frecuentes actuaciones en todos los EE.UU. Desafortunadamente el dúo se puso fin por diferencias creativas - una decisión de la que finalmente se arrepentiría Melón. En 1971, después de una gira de Los Angeles, se limitaron a decir adiós el uno al otro en el aeropuerto de Ciudad de México. Lobo y Melón habían dejado de existir.

Pacheco se reunió con Melón en 1964, cuando el dúo mexicano actuó en el Palladium por primera vez. Se encontraron otra vez en 1975, cuando los miembros de la Fania All Stars se encontraban en Los Angeles grabando las sesiones de  California Jam. Reconociendo la expresividad Melón como sonero, Pacheco lo invitó a grabar con él en Nueva York. El Lp "Llego Melón" fue un éxito instantáneo cuando fue lanzado en 1977.

La New York World’s Fair se celebraba en Flushing Meadows en 1964 cuando Pacheco y Melón se conocieron. Pacheco acababa de salir del sello Alegre y había iniciado una arriesgada aventura al crear un nuevo sello discográfico en compañía del abogado Jerry Masucci. Melón, por su parte había llegado a Nueva York en 1964 para hacer una gira que incluía también a Chicago. El cantante iba acompañado del conjunto que lo había hecho famoso, Lobo y Melón, creado en el DF (México) en 1958 y que rápidamente se convirtió en el número uno de la música tropical en su país. Su compañero de fórmula y de nombre era el guitarrista Carlos Daniel Navarro, Lobo, pero también destacaba Mauro Chávez, Gallina, en el piano, entre los miembros de un conjunto con mucho swing, tanto que eran conocidos por un estilo llamado Chúa Chuá, una especie de scat (suplir melodías instrumentales con la voz) más filin (hacer énfasis en los cambios de tonalidad vocal). Una maravilla.

LOBO Y MELON - Amalia Batista

Lo cierto es que Pacheco y Melón se conocieron en la Feria Mundial del 64, pero no se volvieron a ver hasta doce años después en Los Ángeles. Pacheco había ido con un sexteto para grabar el disco Delicate and Jumpy junto a Steve Winwood en los Sound Factory Studios. Pero como la grabación se alargó más de la cuenta porque el director Gene Page se enfermó, surgió una descarga que acabó en disco, y luego una jam session en el casino del hotel donde Melón solía tocar desde que dejara México para radicarse en la ciudad californiana. Entonces se hicieron amigos y entonces surgió la idea de Pacheco de que grabaran algo juntos. En 1977 Pacheco  era el músico latino más influyente de Nueva York por ser fundador de Fania Records y director de la Fania All Stars. Sus álbumes en solitario, con Héctor Casanova en el momento como cantante, se registraban con el sello Fania; pero sus álbumes donde se compartía el crédito, por ejemplo, los hechos con Celia Cruz, se registraban con el sello Vaya. Melón compartió el crédito, de modo que se hizo con Vaya y se grabó en La Tierra Sound bajo la mirada de Irv Greenbaum.

Para ese año Melón había dejado México y al conjunto Lobo y Melón. El cantante le contó a Israel Sánchez Coll de Herencia Latina lo siguiente: “Cuando por fin grabamos el primer LP, lo grabé en nueve horas, a número por hora. Primero comencé a grabar con Jon Fausty, pero lo tuvieron que cambiar, y llegó Irv Greenbaum, un extraordinario ingeniero de grabación. Gracias a él, que también es músico con conocimientos de clave, y a Pacheco la grabación de ese disco fue deliciosa”.

26 semanas habría de durar esta producción en listas del Hit Parade de la Gran Manzana. Para el álbum "Llegó Melón", la carátula fue diseñada por Ron Levine, quien optó por la solución más fácil: buscar melones en una tienda. Así que los dos artistas fueron a una frutería junto al Balsley Park para que Lee Marshall les hiciera fotos disfrazados de dependientes a la vieja usanza, es decir, delantal blanco, corbatín y sombrero de paja Portis. La idea no fue muy brillante, pero como le contó el propio Levine a Pablo Yglesias de Bongohead, “Debo haber estado en otro lado cuando Lee disparó”. Pacheco, por su parte, contaría que como “melón en inglés se escribe cantaloupe y como en la foto un letrero decía. –special sugar cantaloupe, 40 cents each-, todo el mundo creía que La Lupe cantaba un número allí”.

Llego Melón incluyó nueve temas: dos de Melón, dos clásicos cubanos de Lilí Martínez y Ñico Saquito, un clásico mexicano de María Teresa y Agustín Lara, un clásico cubano-mexicano de Arturo Núñez, y dos temas curiosos. El primero es Don Toribio, una rumba de Pera Pubill Calaf, mejor conocido como Peret y padre de la llamada rumba catalana. En 1963, Peret compuso Don Toribio que grabó en el 66 para su disco homónimo lanzado por la casa Discophon. Distribuido a su vez por CBS el tema llegó a México y Lobó y Melón lo grabaron ese mismo año. Por eso no le fue difícil a Melón incorporarlo al repertorio de su disco con Pacheco. Y una curiosidad. Hay un coro que dice: “A la luna yo no voy si no va la palomilla porque lleva colombiana y la lleva sin semilla”. Con colombiana se refiere a la marihuana, la mejor en los años 70 pues en la versión de Lobo y Melón simplemente decía “porque llevará manteca”, que era el término callejero de la maría.

PACHECO Y MELON. SÓLO ESTOY

El segundo número llamativo de Llegó Melón fue sin duda el más exitoso: Sólo Estoy, una auténtica joya de la salsa de los 70, soberano arreglo de Louie Perico Ortíz, quien hace un contrapunto en trompeta con la voz de Melón. Temazo. El compositor es el teclista argentino Eddie del Barrio, quien por aquellos días trabajaba para Earth, Wind & Fire en una canción igualmente magnífica que acababa de componer junto a los hermanos Maurice y Verdine White. Esa canción arrasó al año siguiente y fue nominada al Grammy. Es decir, que Del Barrio estuvo en el hit parade del rhythm and blues con Fantasy y en el hit parade latino con Sólo Estoy al mismo tiempo.

Pacheco y Melón volvieron a grabar un disco juntos en 1983 también con el sello Vaya. Fue el álbum Flying High, en la misma tónica de Llegó Melón, pues incluyó dos temas de Peret, El Lunar y Antes La Tuve Yo. Sin embargo, la repercusión no fue igual. Es que en ese segundo álbum ya no estaban los músicos que habían hecho parte de Llegó Melón y que le dieron un carácter de gran obra dinámica y moderna a las composiciones y arreglos, especialmente el citado Louie Perico Ortíz, Bomberito Zarzuela, Sonny Bravo, Louis Mangual, Johnny Rodríguez, Charlie Rodríguez y Eddie Guagua Rivera.

Una reseña de Melón, en Globedia, siguiendo este enlace.

Carlos Aranzazu López

Con textos de los sitios web "Salsajazz", "La hora faniática", "Herencia Latina" y "Fania"

Una reseña en video sobre Melón: