Paula C y Rubén Blades

¿Quién es Paula C.? ¿De dónde eres? ¿Cuál es tu educación? ¿A qué te dedicas y a qué te dedicabas entonces?

Crecí en Boston, Massachussets, y soy descendiente de irlandeses en Estados Unidos. Mi madre fue maestra y mi padre doctor en medicina. Soy la menor de cinco hijos.

COPYRIGHT 2007 MAESTRAVIDA.COM, Alison Weinstock, & Paula C- Imágen tomada de fans de Héctor Lavoe en Facebook.

Cuando era joven mis padres visitaban Cuba frecuentemente y solían traer discos y producciones musicales. Así que crecí escuchando aquellas fabulosas orquestas cubanas. El mambo era el ritmo de moda de entonces y mi familia solía bailar aquellos discos, alrededor de la sala principal de la casa, como locos. Creo que el gran Machito tiene una hija llamada Paula – algo que de niña me encantaba.

Acudí a la universidad y recibí una licenciatura en Literatura Inglesa y Filosofía para posteriormente mudarme a la ciudad de Nueva York. Originalmente me desempeñé como trabajadora social en el oeste del barrio Harlem, pero hacia el final de la década de los años 70 y principio de los años 80 trabajé para Liberty House, una cooperativa de manualidades que fue creada durante la época de mayor auge del movimiento de libertades civiles, en la década de los años 60. En ese entonces se vendían manualidades hechas por individuos que los activistas del movimiento conocían durante sus viajes por el sur de Estados Unidos. Las manualidades eran maravillosas pero en muchos casos necesitaban ser rediseñadas y mercadeadas para atraer a una mayor clientela, así que trabajábamos con los artesanos para lograrlo. Diseñé una línea de ropa femenina para la tienda, como parte de mi contribución hacia la cooperativa. Muchos famosos de la época fueron compradores de la tienda, incluyendo a John Lennon y Yoko Ono, Julie Christie y, el amor de nuestras vidas, el asombroso actor Raúl Julia. Mi Amiga Cathy Hawkins continúa al frente de la tienda como gerente, la cual ahora está localizada en el West 112th Street y Broadway.

Ahora trabajo para una firma de reclutamiento ejecutivo cuya base de clientes es conformada por empresas relacionadas con los medios de comunicación, publicistas para la industria del entretenimiento y la tecnología.

¿Cuándo y cómo conociste a Rubén? ¿Qué te pareció como artista y compositor? Siempre fue un artista ambicioso, ¿Fue tomado en serio por todo el mundo?

Conocí a Rubén en Liberty House. Para entonces, la tienda estaba localizada sobre Broadway y West 84th Street y él vivía en West 86th Street. La tienda estaba ubicada en un edificio que tenía un estacionamiento en una calle lateral. Una de mis amigas, Karen (hija de un campeón de la Rumba, debo agregar), también trabajaba en la tienda y en esa época ella salía con un bajista de la orquesta de Mongo Santamaría. Mongo estacionaba su van y algunas veces entraba a la tienda, ya que entonces vendíamos también una maravillosa colección de instrumentos musicales africanos. Nos divertíamos mucho cunado Mongo entraba a la tienda, tenía mucho entusiasmo y generalmente tocaba los instrumentos para después ponerse a coquetear con todas. Estacionar la van de Mongo era, algunas veces, el trabajo de su amigo Ralphie, un buen muchacho y, además, todo un personaje. Cuando Ralphie estacionaba la van usualmente golpeaba la pared, haciendo que toda nuestra mercancía saliera volando desde los anaqueles o estantes, así que nos tocó conocer a Ralphie bastante bien. Fue Ralphie quien me preguntó si había escuchado alguna vez al cantante panameño Rubén Blades – le respondí que no. Me preguntó si alguna vez había ido al club local de Salsa Barney Google and the Corso y le contesté que no. Aproximadamente dos semanas después de eso Rubén visitó la tienda para conocer a la ‘muchacha italiana de nombre Paula’ de la cual Ralphie le había hablado y comentado que se trataba de ‘una de sus más grandes admiradoras’. Creo que sucedió en 1975. Para ese entonces Rubén cantaba con Raymond [Barretto] y, como artista, trataba de mantenerse musicalmente activo al mismo tiempo que debía mantenerse económicamente. Escribió una gran cantidad de música, hizo coros para grabaciones y realizó presentaciones para poder ganarse la vida. No se trataba de ambición sino de la claridad en cuanto a sus metas y la confianza de que sería exitoso en su carrera. Ese fue su enfoque. Trabajó muy duro. Cuando lo conocí me dijo que iba a ser un cantante famoso y que después iría a Hollywood para actuar en películas. Recuerdo haber pensado que tal vez él estaba enloqueciendo.

Una de las cosas que hizo, desde el principio con Fania, fue componer para que artistas ya consagrados como Ismael Miranda grabaran sus canciones. Asi que, antes de ser reconocido como cantante, ya era apreciado como compositor dentro de la empresa disquera. Fue su calidad como compositor lo que le permitio ser reconocido por Fania. Recuerdo en particular que fue Ismael Miranda el primero en reconocer, y dar credito publicamente, a Rubén por sus composiciones. Rubén nunca lo olvido. Simpre crei que Rubén es un compositor que tambien canta, en vez de un cantante que tambien es compositor. Constantemente recibia llamadas de gente diciendo “necesito una buena tonada”. Eso fue lo que precisamente ocurrio con “El Cantante”. Willie lo llamo porque Héctor habia sido hallado con una sobredosis dentro de un auto y necesitaba una “buena cancion o tonada” para ayudarle a regresar a la escena. Inicialmente Rubén no quiso darle la cancion a Héctor, pero lo convenci de que lo hiciera. Me encantaba Héctor Lavoe y la broma mas grande entre Rubén y yo era que Héctor fue mi cantante favorito (lo sigue siendo). Cada vez que Héctor se presentaba me aseguraba de ir a escucharlo En una oportunidad, durante un concierto de Fania All Stars en el Madison Square Graden de Nueva York, Rubén vino hasta donde yo estaba sentada en medio de la audiencia y me llevo tras bastidores –lo que yo odiaba- Sin pronunciar palabra me condujo hasta donde Héctor estaba, recostado sobre una de las puertas. Al llegar justo al frente de Héctor me pregunto: ‘quien es tu cantante favorito?’ y le conteste ‘ Héctor Lavoe’. Héctor se sonrió sin saber exactamente lo que ocurría y fue cuando Rubén dijo: ‘ Héctor, sabes quien es ella? Es mi novia Paula’. Héctor entonces rió a carcajadas. Al principio me molesto un poco pero después entendí que se trato de un gesto muy generoso de Rubén. El y Héctor eran, para ese entonces, rivales musicales.

Cuando Rubén llego a Nueva York ya era reconocido, como cantante, en su natal Panamá. Su madre, Anoland, también músico, desaprobaba la inclinación de Rubén por la música y, en su lugar, siempre trato de que Rubén finalizara sus estudios. Siempre supo lo difícil que era la vida de un músico. En una oportunidad, durante un carnaval, me dijo que Rubén estuvo de acuerdo con no cantar mientras estuviera en la universidad. Pero un día, mientras manejaba hacia su trabajo en la zona del canal, vio una pancarta gigantesca que anunciaba la presentación de Rubén durante el carnaval. Me dijo que se enojo tanto que casi perdió el control del vehículo. Resulto que la presentación de Rubén debía mantenerse como un secreto para Anoland. Uno de los hombres, responsable de remover la pancarta por las mañanas antes de que Anoland pasara por el lugar y colgarlade nuevo después de eso –lo mismo ocurría por las tardes, al regreso del trabajo- se quedo dormido y Anoland enfureció al ver la pancarta. Ella reía a carcajadas cuando me contó esta historia. Fue una mujer excepcional, en realidad la extraño.

 

¿Era Rubén tomado en serio por la gente?

 

Rubén es hombre extremadamente inteligente y bien educado. Claramente articulaba su visión de como creía que las cosas deberían darse, trabajaba duro y tenia interacción increíble con la audiencia. No se cual sea la situación ahora, pero en ese entonces realmente apreciaba al publico que se deleitaba con su música y que siempre, en retorno, lo aprecio. Rubén nació para contar historias. Siempre fui gran admiradora de lo que consideré el genio de Willie Colon y siempre motivé a Rubén para que cantara y colaborara con la banda de Willie. Y hablando de los seguidores de su música, cuando el disco “Siembra” salió a la luz en 1978, Jerry Masucci le dijo a Rubén que el disco era un buen álbum pero no se estaba vendiedo bien. El edificio donde estaba nuestro apartamento estaba justo al frente de muchos otros en un vecindario predominantemente Latino y podíamos escuchar, a todo volumen, los reproductores de música con las canciones del álbum –no creí que Jerry estuviera diciendo la verdad-. El primer concierto en Puerto Rico, donde se interpretaron las canciones del álbum, fue titulado ‘Roberto Roena y su Apollo Sound’ pero cuando Willie y Rubén comenzaron a tocar y cantar el público entero cantó las canciones y enloqueció. Yo sabía que Rubén estaba emocionado con la abrumadora respuesta del público –yo lo conocía muy bien-. Recuerdo que Ralph Mercado y Roberto Roena salieron corriendo. Era fenomenal. Rubén se paró en una de las puertas de salida y estrechó las manos de todo el que salió. Fueron horas las que pasaron mientras lo hacía. Creo que fue allí cuando supo que triunfaría y aquello (estrechar manos) fue un gesto de su apreciación. Los seguidores de la música Latina son los más fieles del mundo”.

Agradecemos a Paula su gran generosidad, cordialidad y buen humor; y por todo el tiempo y esfuerzo que nos dedicó durante la entrevista. Estamos especialmente agradecidos por su interés y apoyo a maestravida.com.

COPYRIGHT 2007 MAESTRAVIDA.COM, Alison Weinstock, & Paula C-

Paula C -  Rubén Blades